El dominio y la gestión emocional es la piedra angular de toda vida exitosa, plena y feliz. Imagina que a pesar de las circunstancias pudieses gestionar tus emociones, es decir, ¿cómo sería tu vida si pudieses interrumpir cualquier emoción negativa al instante?

Tu fisiología o postura corporal, determina en gran medida cómo te sientes. Si asumes una postura corporal potente, vital y dinámica acabas adoptando ese estado mental.

Todo eso sucede, porque el cerebro está en constante comunicación con el cuerpo. Una vez el cerebro detecta cómo nos sentimos, tendemos a pensar más como nos sentimos y sigue el ciclo pensar-sentir-pensar… generándose el bucle pensar-sentir…

Adicionalmente evaluamos las circunstancias según cómo nos sentimos, de ahí lo esencial de gestionar adecuadamente nuestras emociones. El cuerpo es un reflejo de la mente, por tanto, si cambiamos nuestra corporalidad o postura, nuestro cerebro detectará un estado emocional diferente, respondiendo automáticamente con pensamientos que se correspondan con ese estado emocional, por fin, rompemos ese patrón crónico de un pobre estado emocional, Principio de Correspondencia.

Recuerda: en cualquier situación, el interruptor más potente y raudo que tienes disponible es la fisiología. Cuando cambias tu fisiología (tu postura, tu patrón respiratorio, tu tensión muscular, tu tono), se modifican al instante tus representaciones internas y tu estado emocional.

“La diferencia entre un máximo rendimiento y un bajo rendimiento radica en el estado en el que se encuentra el cuerpo y la mente”.

Triunfo

Cambiar tu postura corporal, modificar tu respiración y sonreír, interrumpen de inmediato un mal estado de ánimo, pues el cerebro no puede procesar dos mensajes contradictorios a la vez.

Todas nuestras emociones se originan en nuestro cuerpo físico, por tanto, nuestros movimientos corporales, gestos y postura pueden ayudarnos o no a sentir confianza.

Si quieres sentir confianza, muévete de tal forma que te haga sentir así, aunque en ese momento no te sientas así.

Puedes «engañar» a tu mente al pretender sentirte de determinada manera, aunque no sea cierto; la mente caerá en el engaño y te sentirás de acuerdo a tus movimientos. Observa cómo se mueven las personas confiadas, los deportistas antes de un evento deportivo, o simplemente recuerda cómo te mueves, cómo son tus gestos y postura cuando te sientes alegre, feliz o tras un excelente trabajo, incluso cuando te dan una excelente noticia…

Técnicas Fisiología y Respiración para mejorar nuestro estado en un instante:

  1. Postura Peter Pan: De pie con las piernas separadas, brazos en jarra, hombros hacia atrás, sacar pecho, barbilla ligeramente elevada, respiración profunda y sonreír. Dos minutos diarios, y si es posible ante un espejo.
  2. Sonreír durante uno o dos minutos seguidos mientras conduces o paseas o en tu despacho, o de camino al trabajo, o mientras haces deporte, o cocinas… pero cada día.
  3. Interrumpir una emoción negativa: Levantarse, sacudirse, saltar ligeramente y volver a sentarse. Repetir 3-4 veces. Observar y experimentar el cambio (puedes encerrarte en el baño y hacerlo a solas).
  4. Respiración abdominal: respiraciones profundas, sonriendo durante uno o dos minutos.

Sigue atento porque en breve recibirás la siguiente estrategia para mantener tu estado mental en la cima… hasta pronto.