Comenté en el anterior artículo que las palabras, el lenguaje, genera emociones, de ahí que lo esencial de transformar nuestro vocabulario.

Imagina que alguien te dice “…estás mintiendo”, ¿cómo te sientes?, o que te dicen “…no tienes ni idea”, ¿cómo crees que te sentirás?…

Recuerda que con tan solo una palabra yo mismo podría cambiar tu bioquímica en tan solo un instante, o tú mismo podrías cambiar mi propia bioquímica.

Todos sabemos que las palabras pueden afectar a los demás, y muchas veces lo hacemos a propósito, usamos un lenguaje realmente dañino, y qué ocurre a continuación ¿? Ya sabes cómo acaban esas disputas verbales, y lo fatal que podemos llegar a sentirnos.

Sin embargo, a menudo olvidamos que las palabras que usamos con nosotros mismos, nuestro diálogo interno, afecta también a nuestro estado emocional.

¿Qué palabras puedes o no usar?

En cada entrenamiento, evento o seminario con Tony Robbins y otros de mis maestros aprendí lo siguiente:

USA CUALQUIER PALABRA QUE TE AYUDE A AVANZAR.

Puedes usar palabras duras o tacos contigo mismo si eso te ayuda a avanzar, puedes usar un lenguaje divertido, educado, de época…

Pero no olvides preguntarte qué palabras son las que te bloquean, te hacen retroceder.

La mayoría de las personas usan palabras que en realidad les hace retroceder, las bloquea, las minimiza, en definitiva, complican demasiado la situación, sea la que sea.

Uno de los Secretos del Éxito es la “Eterna Vigilancia”, no solo de lo que piensas, o mejor dicho de lo que sientes sino de lo que te dices. Así que vigila tu VE: VOCABULARIO EXPANSIVO: el vocabulario que transforma la manera en la que te sientes.

Descubre qué palabras te pueden hacer avanzar y qué palabras te hacen retroceder, y deshazte para siempre de las palabras que te hagan retroceder.

Hace ya algunos años, pasé una etapa de transformación, una etapa desafiante en mi vida que me ha catapultado a crecer constantemente y a lograr objetivos que por entonces me parecían imposibles. Recuerdo que en esa época, a nivel financiero y profesional era todo un desastre y solo veía problemas en cada esquina y siempre hablaba de problemas y me decía a mí mismo “que problema más grande….” Y entonces fue cuando decidí no volver a hablar de problemas, no volví a pronunciar la palabra problema y la sustituí por desafío. Así que la palabra problema desapareció de mi vocabulario para siempre.

Porque cuando hablaba y sentía “mis problemas” estaba en total indefensión, no podía hacer nada… y desde entonces hasta ahora jamás he vuelto a describirme con problemas sino con desafíos, y la verdad cuando me enfrento a un desafío me siento muy diferente a entonces, siento que tengo el control, que es un reto…

Porque las palabras que conectas con tus experiencias se convierten en tus experiencias.

Si estás continuamente quejándote porque estás estresado, vas a estar siempre estresado!!

Pero si en cambio te dices a ti mismo: “… esto no es más que un inconveniente”, o “menudo reto tengo delante, o qué desafío…” la forma en la que vas a enfrentarte a eso cambia radicalmente.

El lenguaje es una de las claves más potentes para transformar tu mente, tu cuerpo y tus resultados.

Analiza qué palabras te hacen avanzar y cuáles retroceder y decide con criterio qué decir.

Recuerda que lo más importante ahora, en este instante, es sentirte bien!!!